“Un personaje se descubre poniendo el cuerpo”

Una vida dedicada al teatro.
Una vida dedicada al teatro.

Laura Oro desafía las bambalinas y pone en práctica las enseñanzas de su maestro Jorge Eines, un argentino que triunfa al otro lado del charco. Sentada en uno de los sillones, que miran de frente la entrada del Centro Cultural La Papelería, ella asegura que hay muchas puertas de entrada para dar a luz un personaje. El actor es el eje de construcción más allá del texto.

Telas negras que se deslizan por la pared, un sillón y en el piso la sombra de una alfombra que dejó sus huellas. Todos estos elementos están dispuestos de forma precisa cerca de Laura quién comienza la entrevista desmenuzando su vocación. “El teatro es algo que uno no elige, te entra y ya no podés despegarte”, asegura la actriz.

-¿Cómo nació tu relación con el teatro?

Mi relación con el teatro es una relación de amor. Empecé cuando tenía 10 años con una maestra de la primaria, la señorita Cali. Fue una experiencia hermosa, desde ese momento me dije que quería hacer teatro. Cuando cumplí 11 años me acerqué a un taller municipal y desde ese momento no paré. El taller me acompañó toda mi adolescencia. Al finalizar la secundaria me fui a Córdoba a estudiar teatro.

-¿Cuál fue la primera obra que interpretaste?

Mi primera obra de teatro fue con el taller municipal, me acuerdo que hacíamos representaciones de los Cuentos de la Selva de Horacio Quiroga, lo hacíamos para el día del niño y recorríamos las escuelas. Eran narraciones orales. Pero mi primera obra se llamó Cataplín Cataplín Cataplero, y yo hacía de hombre de la bolsa.

– ¿Qué te dio la carrera?

-La carrera te da algo básico que es el título y es un papelito que no debería servir mucho y que no hace falta para ser un buen actor. Pero a nivel laboral si uno lo eligió como profesión, si sirve, para hacer docencia para poder entrar en otros ámbitos.

Y lo otro que te da la carrera es cierta sistematización de la profesión de lo que implica la práctica. Y la apertura que no sólo es actuar sino que implica todo un campo teórico de reflexión de concepto de búsqueda.

-Después de Córdoba te fuiste a vivir a España. ¿Cómo fue tu experiencia allá?

Mis vivencias allá fueron de todo tipo, al principio fueron duras. Yo me fui de inmigrante, entrar es muy duro y encontrar un trabajo me costó mucho. Por ejemplo: acá se valora el título, allá no. Entonces no importaba tener un título o una formación académica.

Así que fue un empezar de cero. Comencé a dar clases hasta que empecé a ganar experiencia y así a ganar un poco más. A nivel laboral fue una lucha constante y dura de poder hacerte un lugar, que en 10 años se pudo.

Otra cosa que me llevo de la experiencia es que conocí a grandes docentes, por ejemplo mi maestro de técnica, Jorge Eines, que es argentino pero vive desde hace muchos años en España. Y así descubrí que hay una persona que se dedica a la formación de actores. Era una oportunidad que se me presentaba de trabajar con una persona que te enseñara la técnica.

Laura hace una pausa, una forma de resalta este tramo de la charla. “Cuando te formás en la técnica con un maestro, uno se apasiona y ese maestro se convierte en palabra santa. Yo daba clases de técnica en Córdoba, porque me autorizó él- refiriéndose a Eines- y mis alumnos decían el dios Eines”, aclara la actriz que ya forma parte del grupo de La Papelería.

-¿Cómo es el ritual a la hora de preparar un personaje?

Laura y Adriana son parte del grupo de teatro La Tía Tota.
Laura y Adriana son parte del grupo de teatro La Tía Tota.

Hay muchas puertas de entrada para trabajar un personaje. Desde la parte técnica que yo enseño siempre decimos que el personaje se descubre, se descubre trabajando, se descubre poniendo el cuerpo, se descubre…Y si tenés un texto, es solo parte de la información, que no te dice nada excepto lo que el autor imaginó, no tiene nada que ver con lo que puede crear el actor, de hecho son pensamientos diferentes.

Nosotros, hablo de los actores, descubrimos el personaje y creemos que el actor es el eje de construcción, más allá que haya un texto. Eso se hace poniendo el cuerpo y empezando a ver que le va pasando a ese cuerpo en relación con ese texto, esto tiene que ver con el hacer, con poner el cuerpo y observar lo sucede.

Ese texto tiene una acción, y algo que ese autor quiere. El desafío del actor es descubrir que quiere el autor y como lo puede lograr, que hacer para ser ese. Desde la técnica que yo trabajo no hacemos la un análisis psicológico.

Nosotros utilizamos una puerta de entrada desde el cuerpo y empezamos a descubrir en el actor esa manera de actuar. Lo lindo de esto es que si vos hacés un personaje y ella otro, va a ser muy diferente el mismo personaje, porque van a descubrir cosas distintas.

-Este año vas a dictar un taller de teatro en La Papelería. ¿A qué tiene que ir dispuesta la gente que quiera ser parte del mismo?

– En mi taller al personaje lo van a ir descubriendo con trabajo, la primera parte vamos a trabajar desde la inspiración y la improvisación propia. Entonces los personajes que salgan serán fruto del trabajo de cada uno individual. Después ya avanzado el año, vamos a incorporar texto y escena de actor para ver que las dos maneras parten desde el mismo lugar, pero cuando hay un texto exige también una profundidad.

 

Taller de Teatro

Profesora: Laura Oro

Lugar: Centro Cultural La Papelería- Junín 15 35 (entre Falucho y Avenida Lafinur)

Día: Lunes

Horario: 20.00 a 22.00

 

 

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