Tony Fratello, un payaso en búsqueda de la risa.

La sala está repleta, niños y adultos esperan ansiosos. La magia circense aflora en cada rincón, todo indica que la función está por comenzar. Sonriente y con su baúl en mano el payaso aparece en escena, ya está listo para alegrar y sorprender al público. Al ritmo de palmas el baúl se abre y comienzan a desplegarse diversos números de circo. La música acompaña acorde cada uno de los actos que conforman el espectáculo “Tony Fratello un payaso en búsqueda de la risa”.

El pasado viernes, el artista Santiago Foresi más conocido como Tony Fratello se presentó en El Bochinche Multiespacio. Luego de saludar y sacarse fotos con la gente, accedió amablemente a dialogar con Anatomía Urbana.

Es oriundo de Mar del Plata y a simple vista se nota que es una persona que ama lo que hace, su pasión y sencillez se reflejan en cada gesto en cada palabra. Y siguiendo esa pasión manifiesta que nace el payaso Tony Fratello“surge de una búsqueda interior, de la necesidad de poder expresar artísticamente mi deseo por generarla risa en las personas. En algún momento nace dentro de uno el payaso y hay que saber escucharlo y dejarlo salir”. Y persiguiendo esa corazonada decidió trasladarse a Buenos Aires para estudiary especializarse técnicamente en la Escuela de Circo Criollo y de esa manera consolidar y enriquecersu personaje.

Fueron varios los referentes que guiaron el proceso de búsqueda y formación de Tony Fratello, podría decirse que el más relevante fue Charles Chaplin, a quien considera un iluminado y un gran revolucionario “la risa y el payaso tienen que ser revolucionarios, porque si uno no transgrede, no rompe esa barrera, no conecta con el otro, no genera algo distinto. Vivimos en un contexto normativo y el payaso tiene que romper esas normas, para mí es un principio básico de ser payaso” explicó.

También mencionó que actualmente existen grandes referentescomo el actor y cómico italiano Leo Bassi, o los argentinos “Niño Costrini” (Sebastián Guz), el payaso Victor “tomate” Ábalos y Fernando Cavarozzi más conocido como el payaso Chacovachi.“Para mí son mis maestros, son los grandes referentes del arte callejero, del arte circense contemporáneo de la Argentina y de los payasos”.

14074956_10210115968076997_1844566237_o

Al hablar de sus comienzos, surgen risas y cierto aire de nostalgia asoma en sus recuerdos. Como todo inicio de artista independiente confesó que no fue fácil, sus primeros trabajos fueron en la calle, en Buenos Aires, haciendo una rutina de malabares en los semáforos, y el dineroque recaudaba lo utilizaba para costearse los estudios, la pensión y la comida. “Fue difícil, pero sabía lo que quería, tal vez en ese momento no tenia los recursos suficientes, pero la coherencia en el tiempo, el trabajo, la dedicación y el pensar profesionalmente hacen que tarde o temprano llegues a buen puerto”.

Con el tiempo fue perfeccionando su rutina y comenzó a hacer temporadas en distintas ciudades balnearias de la Costa Atlántica. También tuvo la oportunidad de viajar reiteradas veces a Brasil contratado a nivel profesional por distintas entidades, como también participar en diversos festivales europeos. “He tenido la suerte de viajar bastante, de trabajar con diferentes públicos que en definitiva es lo que te va dando oficio”.

Si bien Tony Fratello ha ido creciendo con cada experiencia, en cada función, nunca deja de lado su propósito inicial que es la búsqueda de la risa. Asunto nada fácil, ya que confiesa que cuesta hacer reír a las personas, pero para él la clave está en ser feliz con lo que uno hace, porque esa felicidad se transmite y el público la percibe. Y para ello, es fundamental no dejar de jugar “el payaso tiene mucho de niño, hay que jugar en escena, yo puedo proponer algo pero también suceden pequeñas cosas que si no estás vivo no logras que se genere esa conexión con el público, es la gente la que te da la pauta de si algo les gusta o no”.

“Un payaso en búsqueda de la risa”, es una obra que sintetiza de cierto modo su esencia, su trabajo y su esfuerzo. Refleja no sólo destrezas o técnicas circenses, expresa distintas emociones y sentimientos. Para Tony Fratello cada función que termina es un nuevo desafío, es ir en búsqueda de ese último aplauso que se reproducirá en la próxima función.Es por eso, que al final del espectáculo vuelve a abrir su baúl pero esta vez para guardar como su tesoro más preciado,cada sonrisa, cada mirada y cada aplauso que el público le regala.

Nota: Romina Bavastro

Foto: gentileza de Tony Fratello.

More from Anatomia Urbana

Latitud 33. El balcón y el espejo de la sensualidad

¿De qué planeta es el amor? ¿De que mentira es el tiempo?...
Leer Más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *