Rán: Golpeando carreteras

"El invierno es nuestra temporada y cuando llega la primavera y el verano nos metemos", confiesan los músicos. Foto de Planta Baja.

Con 20 años arriba de los escenarios; varias presentaciones fuera de la provincia; un disco en la calle y otro a punto de ver la luz; ellos demostraron que el punk envejece bien.

Rán pertenece a esa casta de bandas, cada vez más exigua en San Luis, que lograron pasar la barrera de los quince años, y siguen intactas escupiendo su música en cuanto escenario se les ponga en frente. Ahora están inmersos en la tarea de dar a luz a su segundo disco. “Tenemos la idea de titularlo “Peligrosos Punkrocker”,- adelanta Gabriel (bajista) -. Saldrá con 14 canciones, muchas de las cuales podrían haber estado en el primer disco, pero por una cuestión de tiempo se dio así”.

El primer material de la banda, titulado “Rán el de antes”, se hizo desear pero llegó casi como regalo de quinceañera, aunque los muchachos- Tazio (Voz); Gabriel (bajo); Sergio (batería); Ariel “Sugus” (guitarra) y Sebastián (guitarra)- ya tenían 16 años en la escena musical. “Lo hicimos para sacarnos las ganas de tener nuestro disco. En cuanto a la esencia es puramente minimalista, pero nos ayudó a crecer”, acuerdan los músicos.

El quinteto se encuentra armando su segundo disco. Foto web.
El quinteto se encuentra armando su segundo disco. Foto web.

A la hora de componer se teje una red productiva, en el que cada uno cumple un rol determinante. “A la mayoría de los temas los escribe Ariel (guitarrista), él llega con las letras y entre todos les damos formas”, comenta Sebastián (guitarrista), mientras apresura la ronda de mate.

Desde sus raíces el punk rock siempre fue visto como el sonido ligado a la lucha, un altavoz que pone el dedo en la llaga a un sistema opresor. Desamor, amor, drogas, prostitución, las experiencias forjadas en la calle y todo lo que aqueja a la sociedad, son algunos de los temas que trazan las canciones del grupo. “Las temáticas son las mismas porque no dejan de ser discos de punk rock. Lo único diferente en esta etapa es la elaboración de la música, que es mucho más pro”, define entre risas Gabriel.

En sintonía, Sebastián, aprovecha y hace un paréntesis para hablar del segundo disco, que aún se está gestando. “Tiene más arreglos y coros, es que la experiencia del primer disco nos ayudó para este nuevo material”.

Gabriel y Sebastián integrantes de Rán.
Gabriel y Sebastián integrantes de Rán.

Un tango dice que 20 años no es nada

En dos décadas tuvimos ocho presidentes, vimos cerrar el mítico bar Ocean, el centro se hizo peatonal, nos invadieron los edificios que miran al cielo, y las calles cedieron ante el alquitrán. Para Rán también hubo una ebullición en estos años. Los recuerdos de los primeros recitales quedan en la retina como anécdotas que disparan sonrisas.

“El primer recital fue en la Cervecería, un lugar que quedaba al lado de la Sociedad Española,- recuerda Sebastián-. Tocamos con un grupo que se llamaba “Los Murciélagos” Ellos nos invitaron. Nosotros llevábamos juntos apenas dos semanas. Esa noche la dueña se largó a llorar, porque nos escuchó tocar y vio que la gente comenzó a hacer pogo. Toda esa imagen era un poco violenta para ella y estalló. La segunda vez tocamos en la fiesta del estudiante en El Trapiche, ahí ya llevábamos tres meses, resulta que al quinto tema sube la policía y lo arresta al cantante. Se armó un lío”.

Yo entré cuando él se fue,- aclara Gabriel-. Pero iba a todos las tocadas del grupo y eran muy caóticos los recitales en ese entonces, no sabías cuando iban a terminar. Me acuerdo que en ese tiempo yo tocaba en otra banda, y la fama que tenía Rán era: Uh estos pibes que hacen un bardo tremendo.

Inclusive, antes de grabar el primer disco, en el bar “Music House”, que quedaba en la esquina de Justo Daract y Ejército de Los Andes, estábamos tocando y se subió al escenario una chica con el novio a pelear. Es una banda que siempre tuvo mucho caos a su alrededor pero que lo ha favorecido”.

La clave de perdurar

Los mismos gustos musicales y estilos de vida, pueden ser dos de las premisas. “Más allá de que somos una banda de rock, tenemos una amistad, así que, nos vemos seguido por eso no es tan difícil el mantenernos unidos. Además aprovechamos las oportunidades que se nos han dado, en cuanto a poder tocar, teniendo en cuenta lo difícil que fue acá- por la provincia- y sigue siendo”, dice Gabriel.

La tercera premisa puede ser que el grupo nunca dejó de tocar. “Yo me fui a Europa casi siete años pero siempre estuvimos en contacto. Cuando yo dejé la banda Gabriel entró a tocar el bajo. Después cada vez que yo venía tocaba. Y cuando regresé él se había comprado un bajo y yo una guitarra. En la medida que podíamos tocábamos, acá no había muchas oportunidades, salvo un recital alternativo o extremo, por el estilo de la banda. Lo que si se había dejado de lado era la cultura de componer temas y ensayar, hasta que bueno lo tomamos con más seriedad”, comenta Sebastián.

El entrar a la sala de grabación de Sonnostudios para armar el primer disco, le dio otra perspectiva a la banda. “Nosotros antes ensayábamos en una pieza o en el comedor de una casa. El poder hacerlo en un lugar adecuado nos cambió la mirada. Además nos abrió muchas puertas: fuimos a tocar a diferentes puntos del país, y hasta nos dimos el lujo de tocar con una banda internacional”, se apresura a contestar Gabriel.

Recital de Rán en Panacea- foto de Planta Baja.
Recital de Rán en Panacea- foto de Planta Baja.

Peldaño a peldaño los muchachos caminan sin apresurarse, ni estancarse. “Nos vamos proponiendo objetivos a largo y mediano plazo. Además de la música tenemos nuestras vidas personales, nuestros trabajos. Hoy por hoy no vivimos de la música, y tampoco nos imaginamos haciéndolo en un futuro”, concluyen los músicos, dejando un silencio que se rompe con la frase de Sebastián: “Mientras podamos, haremos lo que nos gusta. Todo lo que hemos hecho justamente lo hacemos pensando en eso. En la evolución y en poder jerarquizar la movida. No nos consideramos pioneros, pero hemos hecho cosas que acá no se hacían y ahora son comunes”.

La mirada sobre la escena del punk local

“La escena del punk en San Luis está bien, porque creo que todas las bandas crecieron mucho, hoy tenés grupos de diferentes estilos y muchos estudios de grabación, eso favoreció la movida. Lo único que faltan son lugares para tocar. Hay dos o tres lugares y parás de contar. A las que les cuesta mucho, son a las bandas que recién empiezan, que a veces no les dan fecha porque no llevan gente”, resume el bajista.

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