Efecto Manuk: una banda en ebullición

No hay duda que Efecto Manuk tiene una personalidad sónica, como amalgamada por años en un concepto. Como una película de David Lynch, cuyas escenas no tienen la intención de presentarnos sueños, sino la realidad de una manera irreconocible. Con letras compañeras de las melodías, ellos ya llevan nueve años en la escena musical y tienen la intención de redoblar la apuesta, en esta montaña rusa.

“Lo que perdura en nosotros desde que tocamos juntos es la intención de hacer pop, pero con fuertes influencias británicas en el modo. No sé bien donde ponernos”, con estas palabras Martín Amaya (voz) rompe el hielo de la entrevista y comienza esbozando un poco las entrañas de la banda que también integran Natalia Dave (guitarra), Sergio Flores (batería) y Rodrigo Gorosterrazu Vera (bajo).

Letras ordenadas como piezas de un rompecabezas, que arman filas para formar parte de la estrofa o el estribillo. “Esa es la estructura. Buscamos hacer melodías pegadizas en inglés o castellano. Particularmente a mí me pasa que cuando tengo que hacer letras en castellano siento que tienen que ser muy compañeras de la melodía, para que sea una canción linda al ser escuchada”, agrega Martín, uno de los fundadores de la banda.

Martín Amaya cantante de Efecto Manuk.
Martín Amaya cantante de Efecto Manuk.

-¿Por qué la influencia británica?

Buscamos tener fuertes influencias británicas porque por ahí viene la música que más escuchamos. Syd Barrett, Pink Floyd, más en los 90´ Blur. Es ahí donde está la génesis de la banda.

– ¿Cómo se gestan los temas?

Después del vendaval del disco con sus diez canciones, el grupo empezó a repensar algunas cuestiones. Anteriormente amén de que habían pasado muchos músicos y músicas, estamos hablando de casi diez personas, que dejaron su huella y su manera de ver el rock y el pop dentro de la banda.

Antes era más personal la composición, era como: vos traés tu letra, yo traigo mi canción y los demás tratábamos de acoplarnos. Eso ahora está cambiando, un poco desde que está Rodrigo por más que él traiga una idea, los demás la vamos completando en el ensayo, y a eso, nos estamos aventurando ahora, que era un lugar que no conocíamos con esta banda. Por eso este cambio produjo un quiebre profundo, nosotros lo estamos viviendo ahora y recién lo estamos hablando.

En esta nueva etapa lo que hicimos más fue compartir, casi no costó mucho componer los temas grupalmente, porque al principio estaba la bajista Mariet, con ella había establecido un vínculo de amistad, teníamos mucho dialogo musical y sabíamos de que hablábamos y que era lo que queríamos. Entonces empezó siendo más natural, creíamos con ella que esta era la manera de hacerlo, y eso iba a unir más a la banda. Que fue una de las cosas que desnudó la grabación.

Cuando se va Mariet entra Rodrigo que es un amigo de hace un montón de años. Con Rodrigo también tengo ese nivel de diálogo por más que no escuchemos la misma música, entonces eso hizo que la cuestión siguiera, y yo ahora me siento con él y Natalia (guitarrista) y podemos hablar en los mismos términos. Es decir está empezando a surgir eso.

– ¿Cómo repercutió en la banda la entrada de Rodrigo?

Yo creo que el cimbronazo fue positivo, pero no fue algo que se dio de repente, Rodrigo ya nos conocía, entonces entró como una persona conocida y se fue metiendo ahí. Lo que pasa es que se fueron desnudando otras cuestiones de tiempo y ahí empieza a gestarse este presente de la banda, que nos tiene a todos más comprometidos. Yo disfruto mucho el presente de la banda.

-¿Pararon alguna vez en estos nueve años?

Nunca tuvimos un parate, siempre estuvimos en actividad. Si hubo cambios internos, no siempre fui el cantante, hubo dos cantantes mujeres antes que yo. Hoy me siento más cómodo cantando.

– ¿Cómo manejan el tema de tocar en vivo?

Desde que está Rodrigo con nosotros hemos tocado una sola vez , este año, porque estamos más cómodos componiendo y queremos cerrar esa etapa anterior con las diez canciones que salgan de una manera u otra y empezar a mostrar los nuevos temas. A mí particularmente me gusta tocar en vivo.

Parir el primer disco

“No he pensado en un nombre, no lo hemos hablado pero me parece bueno que lo tenga para cerrar esa etapa. Para llamarla de alguna manera. Quedaron quince canciones fuera del material, quedarán en el baúl. Seguramente volverán en otras canciones. Yo creo que las canciones que sobreviven en la memoria son las mejores”, asegura Martín sentado en un sillón de espalda a un cuadro de su novia.

De la influencia local

“Siento respeto y admiración por ciertos músicos por como componen y por cómo hacen canciones. Puede nombrar a Charly García pero no por eso voy a estar sacándole la ficha de todo lo que hace. No me gusta tocar canciones de otras personas. Creo que en un punto te invaden tu manera de componer. Mi teoría es muy personal, pero me parece que cuando uno toca canciones de otra persona es como que te intoxica lo tuyo y no alcanzás.

Mi modo es escuchar mucha música y después esa influencia veo como la proceso. No soy un virtuoso de la guitarra o del teclado pero trato de escuchar y ver cómo me sale esa influencia”, define el cantante de la banda que ya lleva nueve años en la escena local.

Martín: El último disco que compré fue uno de Led Zeppelin, el penúltimo disco de la banda.

El nuevo integrante

Rodrigo entró en septiembre del año pasado a Efecto Manuk; aunque sus influencias son más bien rockeras pudo fusionarse perfectamente a la banda. Y hasta le agregó otro matiz.

“Nosotros ya nos conocíamos con Martín, porque teníamos antes una banda que se llamaba Boton Cabaret. De todas formas invitarme a mí fue toda una prueba para la banda, en el sentido que yo no tengo un alma popera, mis influencias vienen más por el lado del rock. Pero si me parece interesante a mí a la hora de hablar de un grupo el tema del concepto. Que es fácil decir la palabra pero a la hora de trasladarlo a la música es complicado”, explica Rodrigo mate de por medio sentado al costado de Martín.

Rodrigo Gorosterrazu Vera el bajista de la banda.
Rodrigo Gorosterrazu Vera el bajista de la banda.

“A mí me gustaba Efecto Manuk y cuando me invitan, me dicen que quieren que la banda empiece a tener un espíritu más groove y me nombran grupos como Talking Head y demás, pero que no suene a Talking Head, ahí está el tema del espíritu”, aclara.

A la hora de componer uno puede decir que es una banda popera, pero a la hora de componer los temas que surjan del grupo nos obliga a estar conectados. Es un proceso de adaptación permanente para sostener esa línea de lo que es Efecto Manuk, ese el desafío que tenemos.

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