Ambientes minimalistas: la última tendencia en viviendas

El lujo y el buen gusto no siempre van asociadas al dinero y a las cosas ostentosas, incluso cada vez son más las personas que se animan a vivir con lo justo y necesario, haciendo de esto una tendencia que cada vez tiene más adeptos en todo el mundo.

Esta filosofía de vida puede aplicarse a distintos ámbitos y se centra en el minimalismo,  corriente artística que utiliza elementos mínimos y básicos; este concepto aplicado a la vida cotidiana sería la tendencia a reducir a lo esencial, a despojar de elementos sobrantes.Cada vez más personas están convencidas de eso y se animan aplicarlo en distintos aspectos, tal vez uno de los ámbitos donde más se refleja sea la arquitectura. Este estilo de vida más simple y minimalista de vivir tiene que ver con la regla “menos es más”, y se encuadra en una tendencia social y arquitectónica que defiende la idea de vivir modestamente en hogares pequeños. Esta nueva manera de concebir a la vivienda ideal, tiene que ver con la funcionalidad de los espacios y de cada uno de los elementos que se utilizan, además de ser mucho más económico, lo que suma muchos puntos a favor teniendo en cuenta la economía del país.

Las casas minimalistasse caracterizan por tener espacios más eficiente, funcionales, por la extrema simplicidad de sus formas, líneas puras, espacios despejados y colores neutros, en un ambiente con equilibrio y armonía. Predominan los espacios amplios, preferentemente altos, y libres, un entorno armónico funcional, fuera del concepto de exceso, saturación y contaminación visual. Todo debe ser suavidad, serenidad y orden, nada de excesos ni estridencias, sobriedad sin ornamentación. Sin embargo, en la actualidad el término minimalista también se aplica a los microdepartamentos, que lejos están de tener espacios amplios, sino todo lo contrario. Los espacios aún más chicos que los monoambientes tradicionales, crece considerablemente en el mercado inmobiliario, en especial en las grandes ciudades. Tal vez el elevado costo de acceder a una vivienda y el creciente número de gente que vive sola, hizo que esta tendencia llegara a Buenos Aires y se replique en algunas de las Ciudades más importantes. Si bien esta forma de construcción aún no es la que predomina en nuestro país, es una realidad que cada vez se construyen más departamentos que casas, y que los ambientes son muchos más chicos que los convencionales. Tal vez, más que una moda sea por una cuestión puramente económica, e incluso la cantidad de gente que elige vivir sola también incide en esta nueva forma de construir. Vivir en espacios reducidos es cada día más habitual, sea por elección o porque no queda otra, por eso la funcionalidad en estos ambientes es primordial.  Muchos de los que viven en ambientes pequeños resaltan como ventaja que se reducen los gastos, se ordenan y limpian más rápido, además en cierto modo estimulan la capacidad de adaptación y flexibilidad. Aunque seguro, la situación se complica cuando se tiene que convivir en lugares chicos con otros, ya que la falta de espacio subjetivo que toda persona necesita se hace notar en el día a día.

Más allá de las ventajas y desventajas, el minimalismo se está ganando su lugar en las grandes ciudades donde cada vez quedan menos terrenos libres y sin dudas que la inflación también favorece a este tipo de construcción. Tendencia o no, es una modalidad que cada día suma más partidarios en distintos lugares del mundo.

Nota: Romina Bavastro

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